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Monthly Archives: October 2013

A TRES MILLAS DE EEUU
Un barco-factoría de ‘software’ en alta mar, el colmo de la ‘deslocalización’

Surgen nuevas ideas para que las tecnológicas estadounidenses abaraten costes, como ‘barcos-fábrica’ en aguas internacionales o llevar la producción al norte de México

PABLO ROMERO

MADRID.- Algunas empresas tecnológicas de EEUU que quieren trasladar su producciónprincipalmente para recortar gastos (‘deslocalización’) no desean ir tan lejos como a la India o China, destinos favoritos de ciertos gigantes del ‘software’. Varios medios han informado del proyecto SeaCode, que consiste en mantener un barco anclado a más de tres millas de la costa de California (aguas internacionales) con 600 informáticos de la India a bordo, con lo que se evita la legislación laboral de EEUU y mucho papeleo en inmigración.

Y la polémica no ha tardado en desatarse. Este proyecto ha sido calificado como de ‘barco de esclavos’, ‘explotadora’ e ‘inhumana’ a lo largo y ancho de la Red, tal y como afirma el columnista John Dvorak en Los Angeles Times, que se hace eco de quienes denuncian cómo esta iniciativa aprovecha unas reglas (normas de navegación y sobre aguas internacionales) que no fueron pensadas para este tipo de actividad.Para las empresas desarrolladoras de ‘sofware’, no hay duda de lasgrandes ventajas que implicaría una solución así, tal y como afirma uno de los fundadores de SeaCode, Roger Green, en unas declaraciones que publica Boston Globe.

Green asegura que con esta solución existe más control de la producción de ‘software’, se evita que “los ejecutivos claves tengan que realizar periódicamente viajes de tres semanas de duración a países del tercer Mundo“, además de problemas tales como las diferencias horarias o los malentendidos idiomáticos. Además, los clientes podrían llegar a la ‘factoría flotante’ en el tiempo que dura un breve viaje en helicóptero parasupervisar el trabajo.

‘Love Boat’

David Cook, el cofundador del proyecto, rechaza las acusaciones de ‘esclavismo’, y asegura que la idea es crear un ambiente del estilo ‘Vacaciones en el Mar’ (‘Love Boat’), una serie de TV estadounidense de los 80 sobre un crucero de lujo.

Y es que los ingenieros, aseguran los dueños de SeaCode, cobrarían bastante más que si trabajasen en la India, aunque mucho menos que un programador en EEUU. Y se trata de una manera ‘perfectamente legal’ para trabajar con ingenieros asiáticos muy cerca de Estados Unidos, sin necesidad de tramitar visados para trabajadores técnicos extranjeros (H-1B). Eso sí, hay que puntualizar que los turnos de trabajo serían de 12 horas, y cada ingeniero permanecería cuatro meses a bordo y dos meses en tierra.México se apunta

Otro tipo de ‘deslocalización’ tecnológica ‘de corto alcance’ es la que intenta promover el gobierno de México justo en la fontera con EEUU, dos horas de la ciudad de San Diego (California). Se trata del parque tecnológico Silicon Border, algo así como un intento de creación de un Silicon Valley en México, pero ‘casi en EEUU.

Esta idea, que arrancó el pasado año, nació para que las empresas de EEUU pudieran disponer de mano de obra cualificada, técnicos y profesionales de México en el propio territorio mexicano, con unoscostes laborales bastante menores a los estadounidenses. Así, además, los trabajadores podrían trabajar en empresas estadounidenses sin necesidad de cambiar de país y solicitar visados de trabajo. Y todo, justo al lado de la central.

Está muy lejos

Propuestas como el barco-factoría en aguas internacionales o el Silicon Valley mexicano nacen en definitiva para paliar un problema que comienzan a sufrir algunas empresas tecnológicas que se decidieron por desembarcar en países como la India: sus fábricas están muy lejos, pero no quieren renunciar a unos costes de producción que de estar implantadas dichas factorías nuevamente en EEUU serían imposibles.

El boom de la ‘deslocalización’ tuvo su pistoletazo de salida tras el estallido de la burbuja ‘puntocom’, cuando cientos de empresas tecnológicas y de Internet se hundieron. Las supervivientes tuvieron que echar imaginación y algo más para serguir adelante. Una de las prioridades más acuciantes fue el drástico recorte de gastos, los despidos masivos y, sobre todo, la búsqueda de alternativas; la India se convirtió en una de las más atractivas.

La mayor parte de las empresas tecnológicas de EEUU ha tenido y tiene en su plantilla a un notable número de indios, así que su manera de trabajar no es ni mucho menos desconocida. De hecho,IndUs Entrepreneurs afirma que el 30% de los ingenieros de la zona de Santa Clara, en California, son de origen indio.

Con unos ingresos per cápita de menos de 500 dólares al año, la India es un país que ‘produce’ más de 200.000 ingenieros y técnicos al año, y además uno de sus idiomas oficiales es el inglés. Las condiciones de trabajo son ‘ventajosas’ para los trabajadores indígenas si se compara con sus paisanos, pero sus jornadas suelen ser de 12 horas, y perciben sueldos que en ocasiones suponen sólo el 15% de lo que ganan sus colegas en países del Primer Mundo por realizar un trabajo similar.

La gran peculiaridad de este pueblo es la disposición de sus casas en forma de núcleo amurallado perfectamente cerrado, una arquitectura que se ha ido conservando a lo largo de los siglos (estudios recientes datan del siglo XVIII el cierre completo del perímetro) y que está reproducida en pocos pueblos de Europa. El espacio interior cerrado se llama comúnmente "huertitas" y corresponden normalmente a los patios traseros de las casas. Se accede por medio de tres accesos practicados debajo de las casas y unidos por medio de las "callejinas" las cuales están franqueadas por muros de piedra de un metro de altura. A esta estructura defensiva contribuye la arquitectura tramonada que adquieren las casas donde la fachada del piso inferior está hecha completamente de mampostería, mayoritariamente granito, y la de los superiores con una combinación de tramones de madera dispuestos irregularmente y piedras típicas de la Sierra Salmantina que rellenan los huecos. A veces, el adobe también es usado para tal fin. Típicamente, las casas disponen de dos entradas, un grande que da acceso a la cuadra, y otra más pequeña que da acceso a la vivienda. En las construcciones antiguas, todavía se conserva la entrada principal situada a una cierta altura del nivel de calle cuyo desnivel es superado por una escalera de madera o mampostería. Los pisos superiores están reservados para la cocina y comedor mientras los inferiores para los dormitorios, al poder aprovechar así el calor natural que desprendían los animales que habitaban en el piso inmediatamente inferior donde se situaba la cuadra. La cocina dispone de chimenea que hace la doble función de cocinar y secar la matanza que se realiza a principios de diciembre. El corredor es otro elemento común en las fachadas de las casas, normalmente rematado con barandas de madera, aunque también de pueden encontrar de forja.

Alzado 1 copia509 Valladolid - Plaza del Viejo Coso

GaleriaGrande_Plaza Viejo Coso_1

El Viejo Coso, hoy Plaza del Viejo Coso, fue la primera plaza de toros de Valladolid, construida en el siglo XIX. Hasta esa fecha, los festejos taurinos se celebraban en la Plaza Mayor y zonas aledañas a la Puerta del Campo o en la Plaza Vieja o de San Pablo, en las que se colocaban tribunas de madera para los espectadores.1

Fue construida en 1833 en San Quirce, sobre las casas del Conde de Salinas, cerca del palacio renacentista de Fabio Nelli. Se trata de una zona que empezaba entonces a transformarse, debido a las ventas de inmuebles incluidas dentro de ladesamortización.

Es de planta octogonal, forma similar a otras plazas como las de Granada o Jerez de la Frontera y tenía una capacidad para 8.000 personas. Se abandona en 1890 al construirse el Coso del Paseo de Zorrilla, adaptándose después para cuartel de la Guardia Civil. En la década de 1980 fue reconvertida en viviendas particulares y fue intensamente rehabilitada, según un proyecto de los arquitectos Manuel Finat y Javier López de Uribe y Laya.2

Actualmente, los antiguos palcos en los que los personajes ilustres de la ciudad acudían a las corridas se destinan a las viviendas y lo que constituía el ruedo se ha convertido en un pequeño parque. Los edificios presentan una fachada continua de ladrillo, siguiendo el modelo romano, con corredores exteriores realizados en madera, simulando lo que se conoce como una tradicionalcorrala, y en su parte interna se disponen dos pisos de balconcillos. A la plaza se accede por las calles San Quirce y San Ignacio y está considerada como uno de los rincones más singulares y quizás más desconocidos de Valladolid.